“Yo comprendo el sentido de la humildad. No es denigración de sí mismo. Es el principio mismo de la acción. Si, queriendo absolverme, trato de excusar mis desgracias culpando a la fatalidad, me someto a la fatalidad. Si las excuso culpando a la traición, me someto a la traición.

Pero si asumo la responsabilidad de la falta, reivindico mi potencialidad de hombre. Yo puedo actuar sobre aquello de lo que soy. Y soy parte constituyente de la comunidad de los hombres.”