Antoine de Saint Exupery

“Ninguna explicación verbal reemplaza nunca a la contemplación. La unidad del Ser no es transportable por medio de palabras. Si yo deseara enseñar a unos hombres, cuya civilización lo ignorase, el amor de una patria o de un dominio, no dispondría de ningún argumento para conmoverlos. Son unos campos, unos pastos y un ganado los que componen un dominio. Cada uno y todos juntos tienen por misión enriquecer. Existe, sin embargo, en el dominio, algo que escapa al análisis de los materiales, puesto que hay propietarios que, por amor a su dominio, se arruinarían para salvarlo.

Es, por el contrario, este “algo” lo que ennoblece con una calidad de particular los materiales. Pasan a ser ganado de un dominio, praderas de un dominio, campos de un dominio. Así se convierte uno en el hombre de una patria, de un oficio de una civilización, de una religión. Pero, para considerarse uno de estos Seres, antes hay que fundarlo dentro de sí. Y en donde no existe el sentimiento de la patria, ningún lenguaje lo transportará. No se funda dentro de uno el Ser que uno declara ser, más que por medio de actos. Un ser no es el del imperio del lenguaje sino de los actos. Nuestro humanismo ha descuidado los actos. Ha fracasado en su tentativa.”

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *